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jueves, 20 de diciembre de 2012

¿Por qué salen las canas?


seguramente en alguna ocasión ha descubierto con pavor algún pelo blanco en su cabellera. Es uno de los indicios naturales que señalan que el cuerpo humano envejece. La decoloración del cabello, que tanto trae de cabeza a hombres y a mujeres, es irreversible y depende en la mayoría de las ocasiones de procesos hereditarios. Ahora bien, existen casos –los menos- en que las canas son síntomas o consecuencia de enfermedades o de procesos de estrés laboral o emocional.


La aparición de las canas en el cabello, en general, no es más que un síntoma que anuncia el obligatorio proceso de envejecimiento al que se enfrenta el ser humano. Su presencia en el cuero cabelludo alcanza el mismo rango que el que pueden tener las arrugas en la piel. No en vano, en la mayoría de los casos, la canicie –que así se conoce académicamente a la progresiva pérdida de color del pelo- es consecuencia de una sucesión de hechos fisiológicos en los que participan genes, proteínas y enzimas. En definitiva, con el paso del tiempo, el mecanismo biológico encargado de pigmentar la cabellera deja de funcionar y, con él, desaparece el tinte natural del pelo.

El color del cabello es un rasgo distintivo de cada hombre y de cada mujer. Su intensidad y pigmentación varían conforme avanza la edad del individuo. De hecho, generalmente, el pelo sufre un proceso que lo oscurece entre la infancia y la adolescencia. Después la tonalidad del cabello alcanza una fase estacionaria previa a la aparición de las primeras canas, con la llegada de la madurez. Esta decoloración natural adquiere el calificativo de canicie fisiológica o de senescencia. La misma obedece a una disminución progresiva de la producción en el organismo de una sustancia llamada melanina. Es parte de un fenómeno que pasa por varias etapas antes de que los melanocitos, que son las células que están en el pelo, dejen de funcionar por completo. Este proceso es irreversible y provoca la pérdida gradual y no uniforme del color de la cabellera.
La calidad del pelo también disminuye a medida que transcurre el tiempo. Por ello, las canas no tienen la misma fuerza que el pelo anterior. La falta de brillo, los cambios en el grosor y su falta de flexibilidad son características propias de este cambio. Todo ello puede llevar a la caída del cabello, algo que contradice la creencia que asegura que las canas no se caen.

Mediante este proceso irremediable –salvo con los tintes-, el pelo se vuelve blanco y traslúcido. Este hecho no deja de ser curioso, ya que sin pigmentación los cabellos deberían ser transparentes, como las uñas, pues la queratina, sustancia orgánica que conforma pelos y uñas, es así.
Sea como fuere, habitualmente las primeras canas llegan antes en los individuos blancos y en aquellos otros con rasgos orientales. La experiencia en este sentido explica que en ambos casos, los primeros indicios de canicie suelen darse a una edad de entre 30 y 40 años. Con ello, un hombre o mujer de estas dos razas presentará la mitad de su cabello canoso a los 50. Por su parte, las personas de raza negra empiezan a sufrir este proceso de decoloración más tarde. En concreto, a partir de los 45 años. Al respecto, la Academia Americana de Dermatología señala que más de la mitad de la población mundial mayor de 45 años tiene el cabello canoso, aunque sólo una de cada tres mujeres lo mantienen en ese estado.

En todos los casos, la aparición de cabellos blancos empieza a manifestarse en las regiones temporales, a la altura de las sienes, más tarde por la coronilla y, finalmente, abarca toda la cabeza. Además, en un nivel más avanzado, se pueden extender a la barba, pecho, axilas, brazos y zonas genitales.
Pese a lo dicho, lo cierto es que también existe un reducido número de casos en los que la canicie se da de forma prematura, en individuos caucásicos que aún no han cumplido los 20 años y en otros de raza negra que no llegan a los 30. Estas canas precoces obedecen, en la mayoría de los casos, a un origen hereditario. Sin embargo, en ocasiones, el proceso prematuro de decoloración del cabello puede ser un indicio de la presencia de enfermedades como la anemia perniciosa o el hipotiroidismo - relacionadas con la falta de la vitamina B-12 en el organismo- o una secuela directa de la patología conocida en los anales médicos como de ‘Basedow’.

En este sentido, también la poliosis, es un tipo de canicie prematura, aunque localizada. Ésta se caracteriza por afectar, por ejemplo, a un mechón concreto, que queda tiznado de blanco en medio de la cabellera.Este tipo de canas responden a un proceso hereditario.
Los expertos en la materia también certifican la existencia de casos en los que la canicie ha aparecido motivada por estrés continuo. Un disgusto, la pérdida de un familiar muy querido, el sometimiento a una fuerte presión en el entorno laboral o personal también pueden precipitar la aparición de las canas.
Otro factor que influye en la aparición de canas antes de tiempo es el consumo de tabaco. Recientes estudios demuestran que existen hasta cuatro veces más canosos prematuros entre los fumadores.

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